Luego que aquel árbol desgarro a esos pajaros y el monje lo supo rogó que para este ocurran todas las desgracias necesarias para limpiar su espíritu y sea puro otra vez y que estas duren un periodo de siete años para compensar su mala acción y así fue: por siete años este no vio pasar la primavera siempre solo pasaba el otoño y le tumbaba un poco de sus hojas hasta que el entendió lo que hiso.
Cualquier lugar es honorable
Sin embargo, en aquel lugar empezó a llover, llovió tanto que aquel gran agujero se lleno y se convirtió en un gran río y se transformo en un lugar de adoración donde por siempre se recordara el nombre de DIOS.


No hay comentarios:
Publicar un comentario